Cap. 45: Canción que nunca acaba

Cancion que nunca acaba

Zen y Paco casi no han podido dormir. A primera hora de la mañana se dirigen al cuartel pues les espera el Cabo Condal. El guardia de puerta les indica la dirección que tienen que tomar y con un “buenos días” saludan al cabo.

Condal: Buenos días, por favor siéntense. Vamos a proceder a la declaración, estén tranquilos, nos llevará unos minutos.

Paco, algo más relajado que Zen, comienza a explicar lo sucedido en las caballerizas. No profundizó en muchos detalles personales, no hacía falta le indicó Condal. Zen, mucho más nerviosa, relató como encontró los dedos, que le sobresaltaron, así cómo inmediatamente se dirigieron a la casa para dar la voz de alarma.

Ha pasado media hora desde el comienzo de la declaración y Condal les agradece su colaboración y les dice que por unos días permanezcan localizados por si hiciera falta una nueva declaración.

Cuando se han despedido, el cabo se queda solo en su despacho. Comienza a pensar y se dice que la autopsia será definitiva para saber si ha habido un móvil sexual para el crimen. Sabe que en al menos unos quince días no se sabrá nada, ya que las pruebas deben verificarse con pulcritud.

Mientras en la casa reina el desánimo. Ni Carlos ni Mariela logran levantar cabeza. Menos mal que Zaira y su compañero Marcos parecen tener más fuerza moral y se hacen cargo de la situación. Ellos están a punto de ser padres y no se permiten derrumbarse.

Los medios locales se han hecho pronto eco del hallazgo. Tampoco han tardado mucho en llegar los medios nacionales. Las televisiones, fotógrafos y periodistas están por todos los alrededores de la casa. La Guardia Civil acordona la zona y sólo en el camino de entrada se apostan los informadores. Los espectadores y lectores están ávidos de noticias. Los medios lo saben y apuestan por un seguimiento continuo del caso.

Decretado el secreto del sumario, todas son conjeturas. Los informadores intentan escarbar en la vida de los propietarios de la casa rural. Ellos lo saben y en una reunión improvisada eligen a Marcos como portavoz de la misma. Es un joven tranquilo y con facilidad de palabra.

Daniel Martin se encuentra cada día más tenso. Sigue las informaciones de los medios pero hace días, desde la visita de Condal, que no acude al trabajo. Ha presentado un parte de baja en el que se especifica que está atravesando un cuadro “Ansioso depresivo”, la conciencia, parece ser, no le deja vivir.

Martín se halla recluido en casa. Apenas tiene contacto con el exterior. Sólo su abogado le visita. Le pide calma y tranquilidad, con la promesa que todo se va a solucionar para él. Daniel no lo ve muy claro, de ahí su desasosiego.

Han pasado dos días del hallazgo del cadáver de Natalia y el Cabo Condal telefonea a Martín para que se persone en el cuartel para una declaración. Solo el hecho de la llamada le produce ya un profundo nerviosismo que es apreciado por el cabo.

Han quedado esta tarde a la cinco. ¿Se derrumbará Martín? ¿Logrará solventar este nuevo encuentro con Condal?

…..continuará.

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Autor: afrucha13

Escritor, poeta, persona dinámica y viajero incansable. Solidario y optimista. Soñador y realista. Sensible, social y amigable. Me siento orgulloso, sobre todo, de ser buena persona.

2 comentarios en “Cap. 45: Canción que nunca acaba”

  1. Esta novela me gusta cada vez más , cada capítulo me atrapa y quiero saber como sigue la historia y como resuelven los protagonistas los problemas que se le presentan en la vida , felicitaciones Antonio por tan bella pluma.

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