Cap. 43: Canción que nunca acaba

Cancion que nunca acaba

Paco y Zen continúan besándose con ardor. La pasión latente en ellos les hace escalar un peldaño más en sus deseos. Ella se deja llevar, el varón toma iniciativa empezando a desnudar a su hermosa dama. Primero la camisa, después el sujetador. Zen. en estos momentos más ardiente, comienza a lamer su cuello. Las respiraciones se hacen cada vez más intensas…

Ella comienza a quitarle el cinturón, él le da muestras de su sentir en su pantalón… que por momentos parece que va a estallar en su parte más varonil. Paco recupera la iniciativa y con su fuerza, ahora incrementada por su pasión, logra empotrarla en la pared. El pantalón hace segundos se quitó de la escena, la falda de ella voló en la primera refriega… Paco la toma de la cintura y la alza hacia su mayúsculo miembro… los vaivenes se suceden, Zen lanza gemidos que se hacen eco en toda la estancia… él sacude una y otra vez sus ansias de poseerla… el estallido final está a punto de llegar… se funden en un cálido y mojado beso…  y ambos, una vez, consolidada la traca final se dejan caer sobre la estancia…

Sudorosos y exhaustos se abandonan uno al lado del otro. Así permanecen por largo rato hasta que un movimiento hace despertar a Zen. Salta en un respingo y aprecia como una rata, frente a ellos, está escarbando la tierra. Se despierta Paco y comienza una conversación algo difusa:

Paco:  ¿Que tal amor? ¿Por qué te has sobresaltado?

Zen:  Bien guapo, mira esa rata como está escarbando el suelo. Me parece extraño que estando nosotros aquí se exponga de esa manera. ¿Qué estará buscando?

Paco: No lo se, pero lo vamos a averiguar.

El se dirige hacia donde la rata continúa moviendo el terreno. Cuando se va aproximando hacia ella sale huyendo. Paco se agacha y comprueba cuanto ha conseguido horadar la tierra.

Comienza tocar la tierra y una vez que Zen se aproxima hacia la misma, ésta da un grito seguido de una afirmación que a ambos les hacer permanecer helados….

Zen:  ¿Eso es un dedo?

Paco:  Si, eso parece.

Se quedan mirando y él reacciona buscando a su alrededor para poder desenterrar con más prontitud lo que piensa que esconde la tierra…

Encuentra una pala y comienza la tarea de remover la tierra. Zen, sorprendida y asustada, se echa a un lado y deja a Paco que trabaje lo más cómodo posible. Apenas han pasado unos minutos y el dedo ya no es uno, ya ha aparecido la palma de una mano con todos sus dedos visibles…

Paco le dice a Zen que se dirija a la recepción y que llame a un empleado de la casa. Así lo hace y cuando llega toca el timbre. Al poco aparece, con cara de dormido, Carlos.

Zen y Carlos se dirigen corriendo a las caballerizas. Cuando llegan, Paco tiene ya casi desenterrado el cuerpo del delito. Carlos se derrumba al contemplar que Natalia yace en aquel trozo de tierra que Paco a conseguido remover.

El silencio entre los tres se hace… Natalia ha aparecido y las premoniciones del Cabo Condal se han confirmado….

 …Continuará.

 

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Autor: afrucha13

Escritor, poeta, persona dinámica y viajero incansable. Solidario y optimista. Soñador y realista. Sensible, social y amigable. Me siento orgulloso, sobre todo, de ser buena persona.

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