Cap. 27: Canción que nunca acaba

Cancion que nunca acaba

Es 6 de diciembre. Un largo puente les espera a nuestros protagonistas. Son las diez de la mañana y comienzan a aparecer los primeros huéspedes. Son cinco las habitaciones que, de momento, hay disponibles para alquilar.

Una pareja de mediana edad, unos treinta y tantos años, se aproxima a la puerta de la casa. Le reciben Carlos y Zaira. Cumplimentan la documentación y son acompañados a su habitación.

Es espaciosa y luminosa. La número 1, con orientación sur, da exactamente a la piscina del complejo. Cama grande, cortinas a juego con la decoración, sillones con apariencia de cómodos, mesa redonda y el cuarto de baño dispone de bidel, taza del water, buen espejo y mueble auxiliar, así como una bañera de hidromasaje.

A la pareja le gusta lo que ve. Exactamente cuadra con las fotos promocionales de la página web. Zaira les informa que se pueden apuntar a visitas guiadas por la zona y les indica que en cuanto vengan el resto de huéspedes les reunirá y les dará todo tipo de información.

Cuando la enfermera llega donde está Carlos, le comenta que ha visto gestos agradables en los huéspedes e incluso han comentado que se parece a lo que han observado en la página web.

La segunda pareja, unos cincuenta y tantos años, ya está en recepción. Son sevillanos, Raf y Ros, ya conocen la zona y vienen, primordialmente a relajarse. Se les asigna la habitación número 3, cuyas vistas coinciden con la montaña. Mágnifico para descansar, dice Raf.

Dos parejas a las doce del medio día hacen su aparición. Cuatro personas que, cumplidos ya los cincuenta, vienen camino a la casa, una vez aparcado el coche. Se  inscriben en la casa y pasan a conocer sus habitaciones. Carlos y Zaira les acompañan y les acomodan en las mismas, las números 4 y 5.

Cerca de la una, la última pareja esperada hace su aparición. Son dos amigas de “taitantos” que vienen a disfrutar de la naturaleza. Inma y Paz que proceden de diversos lugares de España. Se conocen hace años y esperan vivir buenas experiencias en este valle de río Guadalhorce. Se le asigna la última habitación que queda, la número 2.

Los diez huéspedes ya están en el salón, esperan a Zaira que les va a hablar de la excursión para hoy. Llega la oradora y les indica que ,si les parece, pueden almorzar en el pueblo de Alhaurín el Grande. A continuación les dice que hoy visitarán La Estupa de Benalmádena, que está como a unos 25 kms. de allí. Les indica si quieren utilizar sus coches para los desplazamientos o prefieren alquilar un microbus. Contestan mayoritariamente que desear utilizar sus vehículos.

Cerca de las tres de la tarde, están llegando al centro de Alhaurín. Consiguen aparcamiento en un descampado, hecho parking al aire libre, que a esa hora no está completo.

Se presentan en el restaurante Sardina, precio mínimos acordado de menú, en un apartado, y comienzan a pedir la comanda. Ya entre ellos han comenzado a conocerse. Variopinto el grupo. Son acompañados, por parte de la casa,  de Zaira y Marcos.

El primer grupo llegó y en la casa todo está transcurriendo según lo previsto. Los huéspedes, atraídos por la oferta inicial, son de clase media-alta. Todos se encuentran muy receptivos a pasárselo bien. No cabe duda que serán, para ellos y para todos, unas jornadas inolvidables…..

….continuará.

 

 

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Autor: afrucha13

Escritor, poeta, persona dinámica y viajero incansable. Solidario y optimista. Soñador y realista. Sensible, social y amigable. Me siento orgulloso, sobre todo, de ser buena persona.

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