Cap. 3: Canción que nunca acaba

Cancion que nunca acaba

Natalia y Carlos llevan muy bien su relación. Se apoyan mutuamente. El, una vez su pase a reserva, se dedica a escribir y a las labores propias de la casa. Ella, después de su trabajo en el banco, le ayuda y le anima a salir todas las tardes a su paseo por las orillas del Manzanares. Son tardes de ejercicio y charla.

Carlos saca, de vez en cuando, el tema del trabajo en el banco. Natalia le escucha con atención. Le indica que los tiempos que corren con la banca no son los idóneos. A lo mejor, le cuenta, debes cambiar de aires. Ella asiente, sabe que desde que ha saltado el tema de las preferentes ya nada es igual. Le hierve la sangre pensar como se ha podido engañar a tanta gente. Aunque ella no ha intervenido directamente, sabe que muchos compañeros se han dado de baja por la obligación que han tenido de aplicar esta estafa, incluso sabiendo, en algunos casos, que era un verdadero engaño.

Continúa el paseo y Natalia le indica a su pareja que va a pensar en tomar un nuevo rumbo. Pero, que no se irá a cualquier precio. Le informa que hablará con Mariela de la situación y que tal vez ambas tomen una decisión al respeto.

Zaira después de otra jornada en el hospital ha llegado a su casa y se dispone a cocinar. Unos filetes de pollo a la plancha y una ensalada. Medita su relación con su pareja. Se dije que en la cama todo muy bien pero, que tienen disparidad en cuanto a aficiones. Ella es mucho más casera y a él le gusta la calle. Ella prefiere cine y teatro y a él los bares. No lo siente ahora mismo como un problema, puede llegar a serlo, se dice.

Mariela vive una vida cómoda sino fuera por los acontecimientos que están ocurriendo en el banco. Ella está sola, hace un año que acabó una relación un poco tortuosa. Lección aprendida se dice. Nunca entrará a un hombre tan pronto a su casa. Debe observar más. Porque este último, atractivo sí, aunque era tremendamente complicado. Esto afectó a la pareja. Quizás dio el paso muy rápidamente al oficializar una relación que el tiempo se ha encargado de poner en su sitio.

Mariela es una chica tranquila, no excesivamente guapa pero, con cierto atractivo. Sus ojos verdes ayudan y esa media melena rubia también. Sabe que debe  hablar con Natalia sobre lo que está pasando en el banco. Ella no quiere ser cómplice de nada. Solo quiere trabajar en condiciones idóneas y una vida plena sin sobresaltos.

Está en la ducha y se prepara para ir a casa de Natalia y Carlos que le han invitado a cenar.

Son las nueve de la noche. Sobre la mesa del comedor la vajilla dispuesta para la cena entre los tres amigos. Ha cocinado Carlos. Lubina al horno con patatas panaderas y verdura. De postre se ha atrevido con tiramisú.

El vino blanco de Rueda corre por las copas. Hace una buena temperatura y es el acompañamiento ideal para la cena. Los comentarios son distendidos entre los tres. Hablan sobre la comida y su forma de preparación, de las excelencias del vino y cómo no de lo bien que le ha salido a Carlos el tiramisú.

Después de la cena se abandonan en el sofá y comienzan una tertulia, tan propia de estos amigos. Lógicamente sale el tema del trabajo en el banco. Las dos están de acuerdo que deben pronto tomar una decisión, pues no se encuentran a gusto en su trabajo.

Comentan muchas anécdotas e incidentes de los que ocurren últimamente. Carlos, que les ha escuchado atentamente, le dice que tiene pensado un negocio que lleva dándole vueltas desde su pase a reserva y que en alguna ocasión dejó caer en comentarios a su pareja.

Les indica que hace años visitó un pueblo de la provincia de Málaga llamado Mijas. El de los burritos, dijo sonriendo Mariela. Ese mismo, dijo Carlos. Bien creo que es el momento de proponeros, dado los acontecimientos que están acaeciendo en vuestro trabajo, que abramos una casa rural allí y nos dediquemos al ecoturismo. ¿Os parece?

Ambas se quedaron un poco perplejas ante la propuesta. No dijeron nada en ese momento pero, pensativas e ilusionadas, sí se mostraron  ….

 …. continuará.

 

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Autor: afrucha13

Escritor, poeta, persona dinámica y viajero incansable. Solidario y optimista. Soñador y realista. Sensible, social y amigable. Me siento orgulloso, sobre todo, de ser buena persona.

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